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beGun: “Barcelona es un escaparate para guiris, no pasan cosas reales”

El productor barcelonés de ambient luminoso presenta esta noche y mañana su álbum de debut en MIRA Festival con un exclusivo show con visuales en 360 grados

Categoría: Cultura | 11 noviembre, 2016
Redacción: Álvaro García Montoliu | Fotografía: Mar Gimeno Lumbiarres

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El viajero productor barcelonés beGun culminó el pasado abril su personal proyecto de electrónica paisajista, como perezosamente se puede llamar a su música luminosa, un ambient nutrido ahora por sonoridades tradicionales sacadas del continente africano, su objeto de fascinación e inspiración para el desarrollo de su álbum de debut en Foehn, “Amma”. Atrás queda ese músico que surgió a la vez que esa efímera corriente del chillwave daba sus últimos coletazos, en lo que es un trabajo más maduro e introspectivo (por tópico que suene).

Esta noche y mañana presenta en MIRA Festival su disco al completo en directo y lo hace con un impresionante show audiovisual en el que también se proyectará el filme de acompañamiento que ha hecho para “Amma”. Es éste un directo, literalmente, único, pues lo exhibe en una cúpula que permite mostrar los visuales de su compañero Marcel Bago en un formato inmersivo de 360 grados.

En la entrevista, finalmente hecha ayer por teléfono (aunque las fotos se han tomado esta mañana en Fabra i Coats) por un inoportuno problema técnico del artista, que aún ahora está ultimando los detalles de su show, nos cuenta su experiencia en su frenética y reciente gira por Latinoamérica, las diferencias entre la respuesta del público de ahí y de aquí (lo que lleva a una reflexión y relativización sobre la importancia de la escena barcelonesa), el crecimiento de los álbumes visuales o su interés por explorar en breve un sonido más pistero.

Acabas de volver de una gira por Latinoamérica. ¿Qué has estado haciendo estas semanas además de los conciertos?

Ha sido una gira muy intensa en cuanto a muchos bolos concentrados en muy poco tiempo, unos 11 o 12. Esta vez, a diferencia de otras, he tenido la ayuda de Marcel [Bago] con los visuales. Los shows que he tenido han sido del D.F. para arriba, que es donde hay más cultura electrónica. Querétaro, Aguas Calientes, Torreón… Con tanto jaleo, tampoco había muchas ganas de hacer otras cosas salvo ir a las pirámides en el tiempo libre. Estaba de martes a sábado noche tras noche sin parar.

¿Qué respuesta te has encontrado? ¿Son más apasionados que aquí?

A mí es que me encanta la cultura mexicana. Lo comentaba con un promotor de ahí, aquí parece que tengamos una barrera mental con todo lo que viene de México, la gente se piensa que todo tiene que ser reggaetón o algo muy latino. Es todo lo contrario, a día de hoy la escena mexicana nos está ganando de goleada porque es un país que tiene tres veces más habitantes que nosotros: le das una patada a una piedra y te sale una ciudad de tres millones de habitantes con un porcentaje X interesado por la electrónica. Como Barcelona hay 20 ciudades. En cada una de ellas hay una muy buena escena, muy underground, eso sí.

Le damos la espalda a una escena muy interesante, que tiene colectivos como NAAFI, Finesse Records en Monterrey con una propuesta muy potente para los americanos, o en el mismo D.F. está Sicario Records y muchos artistas electrónicos, con una vertiente latina, pero evolucionada, al estilo Nicola Cruz. Me parece interesante porque respetan las raíces. Aquí eso no ocurre porque no hay tales raíces en Barcelona, no hay nada a lo que nos podamos agarrar más allá de la escuela Sideral que, de hecho, tenía más de alemán. Como no hay un sonido característico, es complicado exportar nuestra marca. En México hay muchos clubs, mucha escena y mucho interés y soporte por parte del público hacia lo suyo. Aquí John Talabot empezó a molar a raíz de la crítica de Pitchfork. El proteccionismo que existe hacia su propia escena hace que estén experimentando un crecimiento muy potente.

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Entiendo, pues, que aunque no cantes en castellano te resulta mucho más interesante establecer lazos con ese mercado que con el anglosajón.

Es una cuestión estrictamente de practicidad. Si me llaman de Pitchfork, Fader o Fact, obviamente aprovecharé el altavoz. Pero en mi caso y en los muchos que conozco de mi alrededor, Reykjavik606, Sau Poler, BSN Posse… son muchos artistas nacionales de primera o segunda línea que no tienen salida más al norte de los Pirineos. En los cuatro años de vida de este proyecto he ido a Londres dos veces y es como un puto examen final: si lo haces mal no vuelves. Cuando estás al nivel de John Talabot o Pional te puedes permitir ir a Londres a hacer una sesión de mierda y volver. Como no estamos a su nivel somos invisibles. Si Sau Poler va a Berlín y la caga no le vuelven a invitar. Es la realidad.

No tenemos una identidad sonora como si la tienen artistas como Nicola Cruz que respetan sus raíces y, por tanto, los medios anglosajones lo pueden ver como algo exótico, como ocurrió hace unos años con Nicolas Jaar. O lo tuyo es espectacular o no les vas a interesar. Son muy proteccionistas con lo suyo, si presentas algo que esté al mismo nivel que un tío de Oxford, ellos le escogerán a él. Un ejemplo significativo: desde Ministry Of Sound, que me ayudan más en temas editoriales fuera de España, un manager me dijo que quitase la palabra Barcelona de Soundcloud. Me decía que en Londres decir que eres de Barcelona es como para nosotros que un artista venga de Chipre.

México para nosotros es la salida directa, no es que nos resulta más cómodo. Es la entrada a todo el continente latinoamericano. Hay que ser práctico, si funciona ahí, vayamos ahí. No me hago mala sangre por no estar en el Corsica Studios en el barrio más cool de Londres.

¿Cómo es que cambiaste de Subterfuge a Foehn?

A raíz de tocar en Sónar 2014 descubrí un trapi editorial muy feo en el que los señores de Subterfuge estaban rellenando de manera fraudulenta las hojas de variedades que te dan después de los festivales. Ponían tres o cuatro temas míos y luego de otros artistas de la editorial. No es un fraude a mí, lo es a la SGAE. Sentó un precedente muy malo en la relación, ellos dejaron de apoyar mi proyecto porque me vieron como si me estuviese quejando de algo que, por otra parte, es bastante lógico. Perdí un dinero que no puedo recuperar: pusieron ilustres nombres como The Zombie Kids o Meneo.

Decidí romper el contrato. Hubo una época que fue buena, pero es que yo escogí Subterfuge con algo de inocencia porque cuando uno empieza no sabe. Me ofrecieron unas condiciones paupérrimas, desastrosas. Con Foehn todo ha fluido de una manera mucho más natural, han sido mucho más abiertos, no han impuesto ningún contrato. La gente de Inglaterra hasta me escribe cartas escritas a mano que encabezan con un “Dear Gunsal”. Eso jamás lo he visto en Subterfuge, si hasta cuando me enviaron un contrato había el nombre de un artista anterior al que se lo habían enviado y no el mío. En definitiva, Foehn es un sello mucho más pequeño y personal que me inspira más confianza. La gente que tiene en el roster me encanta y también está la figura profesional de Marc [Campillo, fundador del sello y director del BAM Festival].

Vamos al disco, que está inspirado en África. ¿Qué es lo que te fascina del continente?

Es una evolución del proyecto. Yo me casé con un hashtag que es el rollo del paisajismo electrónico. Pasé de titular EPs después de ciudades (Shanghai, San Francisco…) a coger un continente entero. La idea de apuntar hacia África es que el continente nos daba una riqueza tanto musical como de historia. De ahí surgió hacer una película que explorase una parte más social y política. Queríamos explicar una historia, que cada canción tuviese un videoclip y que todos ellos formasen esa historia abstracta y sencilla de entender. Eso le da un valor añadido tanto al disco como al directo. Nos metimos en un terreno pantanoso porque la inmigración y la prostitución son temas muy espinosos y poco hipsters como para conseguir la financiación de una marca. Nos dio igual. Puse todo de mi bolsillo.

Me consta que no te llegó para viajar y hacer grabación de campo y demás. ¿Antes habías estado?

No. Sí que he estado en San Francisco o Shanghai, en cuyos EPs había grabaciones de campo, aunque muy ocultas, pero para escribir un libro de la Guerra Civil no hace falta haber estado físicamente ahí, o para escribir sobre la Segunda Guerra Mundial no hace falta haber estado en el desembarco de Normandía. Hubo un trabajo de fondo muy bestia, meses en los que no tocaba nada, ni la tecla de un piano, recopilaba información y leyendo mucho. No sé qué hubiese ganado viajando a África, quizá unas fantásticas fotos para Instagram y poco más.

¿Cuál dirías que es el sample de procedencia más loca?

Picoteé bastante de las recopilaciones de Awesome Tapes From Africa. Las voces las he sacado de películas y documentales de National Geographic. También mucho vinilo ripeado para extraer melodías e ideas. Siempre de la parte más rítmica y vocal.

¿Cómo explicarías la coincidencia en el lanzamiento de álbumes visuales o films de acompañamiento de alto perfil como los de Beyoncé, Frank Ocean o Nick Cave?

Yo los únicos referentes que tenía eran los de Daft Punk o Pink Floyd. Pero no he descubierto la fórmula de la Coca Cola. Pienso que es una evolución muy natural y súper evidente que la música iba a hacer tarde o temprano. Hay artistas de ahora que no tienen ni Soundcloud ni Facebook, se mueven en Youtube, que es puramente visual. Puedes subir el audio con una imagen fija o un gif que se repite una y otra vez o hago un vídeo. De ahí que tengas a Pxxr Gvng u otros raperos súper modernos que te hacen un vídeo en una tarde. Vamos a ir más hacia esta dirección.

En mi caso no es un tema de marketing, es para que cuando me llamen pueda decir que el show es audiovisual y que si no puedo ir a presentarlo con mi partner visual no hay show. Es mi argumento porque muchas veces en las giras por Latinoamérica no puedo traerle porque no lo aceptan, es un tema que ni contemplan. Lo que he hecho es indivisible, si compras el live, viene con los audiovisuales.

¿Va a ser, entonces, el show de MIRA el mismo que el que has estado presentando últimamente?

El mismo en contenido, pero no continente. Lo que cambia toda la perspectiva es que se presenta en un formato esférico, no hay un arriba o un abajo, es circular. Estamos aún trabajando en esta readaptación al espacio.

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Volviendo al tema de los viajes y, aunque ya me has adelantado parte de la respuesta, ¿tú que viajas tanto ves Barcelona como la gran ciudad que muchos pintan?

No, y no hace falta ni argumentación. Hemos estado durante demasiado tiempo mirándonos el ombligo. Es una ciudad muy atractiva, un icono europeo… la gente la conoce, pero cuando te saca alguien de fuera el tema y les preguntas qué conocen no pasan del Sónar. Esta ciudad es un puto escaparate para guiris. En Berlín o Londres sí que pasan cosas reales, la gente conoce a los DJs locales. No van a los sitios por fardar o quedar bien. La realidad con la que hemos crecido todos es que si algo viene de fuera tiene que ser mejor. Que la ciudad sea icónica no depende de lo que está pasando ahora, depende del puto mar, de Gaudí… Estamos muy verdes. Y tampoco es que me queje o que note una falta de apoyo a mi proyecto, hablo en general.

No sé si has considerado hacer una música más taciturna y oscura que se desmarque de esa electrónica paisajista que tú mismo mencionabas. ¿Es algo que se pueda esperar de ti en los próximos meses?

Hay que ser pragmático, no voy a tirar a bordo todo este sonido paisajístico, pero tampoco voy a defender esto a muerte hasta que me llame Pitchfork. A mí me interesa la parte más compositiva de la música y eso ya está cubierto en este proyecto, lo que me falta es la parte más de baile. Tengo que abrir la mente y explorar otros géneros que me permitan sobrevivir en un mercado que tiene unos parámetros muy sencillos: un bombo a negras a 120 BPMs. Tener como objetivo la pista de baile. Ya estoy desarrollando esta idea para sacar algo el año que viene. Empezaré prácticamente de cero y no voy a firmar como beGun.

Categoría: Cultura | 11 noviembre, 2016
Redacción: Álvaro García Montoliu | Fotografía: Mar Gimeno Lumbiarres
Tags:  begun, entrevista, festival @es, MIRA festival, Música,

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