R t V f F I

Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

Edu García recuerda la historia de amor del maestro malagueño con nuestra ciudad.

Categoría: Barcelona | 8 octubre, 2018
Redacción

1 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona 

Dicen que cuando Picasso hablaba de Barcelona la denominaba “la bonita y la lista”, con estos adjetivos reconocía su amor a la ciudad donde “empezó todo” y  donde se dio cuenta que podía llegar lejos… donde vivió, estudió, trabajó y, sin duda, disfrutó… donde hizo sus grandes amigos y donde su recuerdo pervive en diversos espacios.

Nace en Málaga el 25 de octubre de 1881 y, a causa del trabajo de su padre, José Ruiz, profesor de dibujo, se traslada con su familia a La Coruña, donde vive desde 1891 a 1895. Buscando mejor clima que el gallego, la familia Ruiz Picasso se traslada a Barcelona, donde su padre ha conseguido una nueva plaza como profesor. Desde la Coruña la familia se traslada a Madrid y después a Málaga para pasar el verano. El padre de Picasso se adelanta para buscar un domicilio para la familia que llega a Barcelona a fines de setiembre de 1895. Cuando no hace ni un mes que la familia está en Barcelona Pablo cumple los 14 años. Picasso vive, de manera intermitente, en Barcelona de 1895 hasta 1904, cuando fija su residencia en París y, más tarde, volverá puntualmente en varias ocasiones.

 

2 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

autorretrat, 1896 (núm. 110.076 del catálogo del Museu Picasso)

 

LAS TRES VIVIENDAS JUNTO AL PUERTO

El primer alojamiento familiar está en el carrer Cristina y después en el vecino carrer Llauder, ambos en la zona de los llamados Porxos d’en Xifré, junto al puerto y la Lonja, donde José empieza su trabajo como profesor de dibujo.

A finales de 1896 la familia encuentra la que será su vivienda definitiva en el carrer de la Mercè, un edificio actualmente desaparecido tras la reforma que dio como resultado la  ampliación de la plaza de la Mercè, enfrente de la basílica, a finales de los 80.

 

3 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

 

ESTUDIOS EN LA LONJA Y AMISTADES

En Barcelona, el joven Pablo hace las pruebas para acceder a los cursos superiores de dibujo al natural de la Escuela de Bellas Artes de la Lonja, situada en el Pla de Palau. La leyenda cuenta que el joven artista hace en menos de una hora las pruebas para las cuales se conceden 24. Lo que sí está claro que Picasso puede hacer el examen gracias a la influencia de su padre ya que no tiene los 20 años que se exigen. El joven Pablo hace aquí las que serán sus grandes amistades: Manuel Pallarés, Manolo Hugué, los hermanos Ángel, Mateu y Wesceslao Fernández de Soto, Carlos y Sebastián Junyer-Vidal, Sebastián y Oleguer Junyent y Carlos Casagemas serán algunos de los amigos del joven pintor.

 

4 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

 

CINCO TALLERES EN LA CIUDAD

El  primer estudio de Picasso lo alquila su padre al poco de llegar a Barcelona, en 1896, allí podrá trabajar con tranquilidad. Está en el carrer de la Plata, a pocas calles del domicilio familiar. Situado en el último piso del número 4 de la calle será el lugar donde pinta una de sus grandes obras de infancia Ciencia y Caridad.

 

5 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

Ciència i caritat, 1897 (núm. 110.046 del catalogo del Museu Picasso)

 

Tras dos cursos en la Llotja, en octubre de 1897  se traslada a Madrid para acceder a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, allí enferma de escarlatina, retorna a Barcelona y se irá a Horta de Sant Joan, el pueblo de su amigo Pallarés, donde se recupera. Vuelve a Barcelona a principios de 1899 y, debido a ciertas desavenencias con la familia trabaja en el que es su segundo taller con el pintor Josep Cardona en el estrecho carrer dels Escudellers Blancs. Cuenta Picasso que se entretenía visitando a mujeres que trabajaban en un taller de confección situado en el mismo edificio. En este taller conoce a Jaume Sabartés, que años después será su secretario y la figura que hará posible el museo de Picasso en Barcelona. Un pequeño cuadro del museo Picasso donde aparece una ventana fue pintado desde este taller.

 

6 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

Balcó tancat,  1899 (Núm 110.069 del catálogo del Museu Picasso)

 

Con el nuevo siglo, en 1900 y junto a su amigo Carles Casagemas trabaja en un taller situado en el número 17 de la Riera de Sant Miquel, desaparecida al abrirse la Via Laietana. Se cuenta que Picasso conseguía huevos frescos de la tienda que había en los bajos del edificio a cambio de pintar algunos anuncios que publicitaban las bondades de los productos que allí se vendían. En este taller pintó varias de sus vistas de Barcelona.

 

7 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

carrer de la riera de sant joan, des de la finestra de l’estudi de l’artista, 1900 (núm. 110.213  del catálogo del Museu Picasso)

 

Durante los años siguientes Picasso simultanea sus estancias en Barcelona con dos viajes a Paris (octubre a diciembre de 1900 y de mayo de 1901 a enero de 1902) y una en Madrid entre ellas (enero a mayo de 1901). A su vuelta a Barcelona su nuevo taller está en el carrer del Conde del Asalto, hoy Nou de la Rambla. El número 6, donde estaba el taller, estaba muy cerca del Edén Concert, en el núm. 12, muy frecuentado por los barceloneses de entonces y donde no eran extraño ver a los jóvenes artistas acudiendo a los espectáculos y alternando con las artistas. Cuentan que Picasso, enamorado de la Bella Chelito, la pintó repetidas veces sin que la cantante de la pulga se interesara ni por el joven artista ni por sus dibujos, hoy perdidos. En París ya había realizado pinturas similares.

 

8 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

la fi del número, 1901 (núm. 4.270 del catálogo del Museu Picasso)

 

Vuelve por tercera vez a Paris en 1902 (octubre a enero de 1903) y a la vuelta se instala de nuevo en el taller de riera de Sant Miquel y, al cabo de unos meses, antes de partir hacia París definitivamente, ocupará el que será su último taller en la ciudad en el número 28 del carrer Comerç. El taller había sido de Nonell y después lo usaría Gargallo.

 

9 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

 

OTROS ESPACIOS PICASSIANOS

Aparte de las viviendas familiares, el centro de estudios y sus diversos talleres hay en Barcelona otros espacios que fueron escenario de la vida barcelonesa del pintor.

ELS QUATRE GATS

Inaugurado por Pere Romeu el 12 de junio de 1897, en el carrer Montsió, els Quatre Gats es el epicentro del modernismo barcelonés. En el local, situado en los bajos de la Casa Martí de Puig i Cadafalch, se reúnen las principales figuras del modernismo. Picasso es un asiduo a estas reuniones y se sumerge en el ambiente bohemio cuando está en Barcelona. Aparte de reunirse con jóvenes artistas, beber cerveza, discutir sobre arte y asistir a las veladas de sombras chinescas, Picasso participa en las revistas que se editan en el local (Quatre Gats, Pèl & Ploma, Forma), diseña con un dibujo el menú de la cervecería y expone, en febrero de 1901, una serie de retratos de los asiduos a la manera de Ramon Casas, allí será su primera exposición individual. El local cierra en 1903 y en los 70 renace como restaurante recreando el ambiente que debió tener en sus años de bohemia que plasmaron varios de los artistas que pasaron por el local, entre ellos el dibujante Ricard Opisso.

 

10 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

 

LA SALA PARÉS

La Sala Parés es la decana de las galerías de arte de la ciudad. Había sido fundada, como tienda especializada en artículos artísticos en 1840 y casi 40 años más tarde, en 1877 se convertía en una sala de exposiciones que aún hoy está en pleno funcionamiento. En las paredes de esta galería, situada en la calle más dulce de Barcelona, el carrer de Petritxol, se ha expuesto el arte catalán contemporáneo: Urgell, los Masriera, Campeny, pasando por los modernistas Rusiñol o Casas presentaron sus trabajos en los muros de la galería. Poco después de su exposición en Els Quatre Gats , en verano de 1901 Picasso cuelga algunos de sus trabajos junto a los de Ramon Casas.

 

11 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

 

EL GUAYABA

Uno de los lugares de la antigua Barcelona hoy desaparecidos es el Guayaba o Walhala, situado en la plaça de l’Oli 4. Desde 1902 era el taller de Vidal Ventosa y a la vez lugar de encuentro de artistas dentro del ambiente bohemio. Picasso empezó a frecuentarlo al volver  de su segunda estancia en Paris. Como señalaba el estudioso del pintor, el poeta Josep Palau i Fabre, el local está inmortalizado en una foto tomada por elpropio Vidal Ventosa en 1906 en la que Picasso comprarte mesa con Fernande Olivier, su amante entonces, y Ramón Reventós.

 

12 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

 

AVINYÓ, UN CARRER LLENO DE SEÑORITAS

Otro de los lugares relacionados con Picasso en Barcelona es el carrer Avinyó. Hoy en una zona esencialmente turística pero fue en su día la zona donde vivía la gente más adinerada de la ciudad, la zona alta de la ciudad antes de la construcción del Eixample, tal y como hoy  puede apreciarse por la calidad de alguna de las casas que se extienden a lo largo de la calle. Al trasladarse la gente rica a la nueva Barcelona el barrio perdió su carácter aristocrático para convertirse en popular. Las grandes mansiones se compartimentaran en pequeños pisos, se convirtieron en pensiones o, incluso, en algún burdel. En uno de ellos, un joven y dicharachero pintor seguramente fue acompañado por sus amigos a hacerse un hombre, tal vez allí descubriría el sexo quedando en su memoria la imagen de unas peculiares señoritas a las que vería con ojos imbuidos por alguna sustancia excitante. En 1907 Picasso testimonia sus impresiones en uno de sus cuadros más conocidos.

 

13 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

 

NUEVAS ESTANCIAS BARCELONESAS

Están documentadas una serie de estadas breves del pintor en 1906, 1909, 1910 y 1913. Un año de gran trascendencia en la vida de Picasso en Barcelona es el año 1917, cuando llega acompañando a los ballets rusos de Serge de Diaghilev, para la que ha realizado los decorados. En la compañía actuaba la bailarina Olga Khokhlova que sería la primera esposa del pintor. Esta época es interesante por lo que al patrimonio pictórico de la ciudad, Picasso dejó al Ajuntament, y desde allí al Museu Picasso, su obra El arlequín. Trabajó intensamente en una serie de obras que hoy enriquecen el Museu de Barcelona, entre ellas una visión del monumento a Colón: la bailarina se alojaba en la pensión Ranzini, en passeig Colón 22. Desde el balcón de la habitación habría una vista que le inspiró uno de sus cuadros más emblemáticos con la bandera de Capitanía y el monumento a Colón.

 

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el passeig de Colom, 1917 (Núm. 110.028 del catálogo del Museu Picasso)

 

Después de esta estancia Picasso volvería tres veces a la ciudad: en octubre de 1926, a mediados de 1933 y en verano de 1934.

 

UNA ORIGINAL DECORACIÓN EN EL COLEGIO DE ARQUITECTOS

Entre 1958 y 1962, Xavier Busquets realiza la nueva sede del COAC (Colegi d’Arquitectes de Catalunya) en la plaça Nova. Es un edificio de grandes dimensiones con una planta baja destinada a tienda y exposiciones y, encima, una sala de actos. Busquets piensa en que las tres caras exteriores de la sala de actos estuvieran decoradas por Picasso, mientras que Miró decoraría, en el interior, las dos paredes del vestíbulo. Cuando se lo propone a Picasso, acepta entusiasmado y decide hacer los cinco plafones, los suyos y los que debería hacer Miró. En el exterior, en la parte central, sitúa el llamado friso de la Alegría, con gigantes y castellers; encarado al carrer Capellans el friso de la Senyera, con una representación de les colles de Sant Medir y los coros de Clavé, y en el lado del carrer dels Arcs el friso de los Infants con un grupo de músicos. En el interior están el friso del acueducto y el de la sardana. Además propuso el soporte sobre el cual se colocarían (piedra negra de basalto cubierta de hormigón) y el artista que los realizaría, el noruego Carl Nesjar, quien mediante chorros de arena arrancaba la superficie para dejar visible el fondo oscuro que constituye, como una versión personal del esgrafiado barcelonés, el dibujo que realiza Picasso. Tras seis meses de trabajo y la polémica por parte de la máxima autoridad eclesiástica que no quería ver delante de la catedral una obra de un artista ateo y comunista se inauguraba en mayo de 1962.

 

15 Buscando el trazo de Picasso por Barcelona

 

UN MUSEO EN CINCO VIEJOS PALACIOS

Un año después Barcelona se convierte en una ciudad picassiana de primera categoría con la inauguración en el señorial carrer de Montcada, el 9 de mayo de 1963, el Museu Berenguer Aguilar, que acogía la colección Jaume Sabartés., curiosamente no aparece el nombre del pintor, ateo y comunista, antipático para el régimen franquista.

El museo es la crónica del empeño de Jaume Sabartés, desde 1935, secretario del pintor y uno de sus grandes coleccionistas. Con la intención de dejar en Barcelona las obras de Picasso que había ido coleccionando a lo largo de su vida se entrevistó en 1960 con el Ajuntament de la ciudad que aceptó el ofrecimiento y decidió restaurar un palacio de la calle Montcada para acoger la exhibición. Sin duda tras la figura de Sabartés estaba la de Picasso que quería que Barcelona se uniera a la de París como uno de los hitos  de su arte. El museo contaba con las obras de sabartés y las que ya era propiedad del Ajuntament (El Arlequyín y las 22 obras que conformaban la colección Plandiura). En 1968  a la muerte de Sabartés, Picasso decide hacer un regalo al Museo, una suite completa: su versión de las Meninas y los trabajos que realiza coetáneamente (la serie de palomares, paisajes y un retrato), además desde esa fecha envía al museo  un ejemplar de cada grabado con dedicatoria a su amigo. Dos años, en 1970, se lleva a cabo la más importante aportación de obras de Picasso, lega al museo sus trabajos  de formación, en total 920, en diversas técnicas y soportes que hasta entonces custodiaba su familia.

El crecimiento del contenido del museo, de las colecciones, llevará al crecimiento del contenedor, el edificio. Al Palau Berenguer Aguilar se unen el del Baró de Castellet (1970) y el Meca (1985). En 1999 el museo crece con dos nuevos edificios anexos la casa Mauri y el Palau Finestres, con lo que cinco de los edificios del carrer Montcada son hoy el Museu Picasso. Desde 2011 un edificio construido de nueva planta en la parte posterior, destinado a las colecciones bibliográficas dedicadas al pintor, constituye una nueva ampliación del museo.

 

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DOBLE HOMENAJE DEL AJUNTAMENT Y DE TÀPIES

En 1979 el Ajuntament de Barcelona decide bautizar como passeig Picasso a una de las vías que rodean el parc de la Ciutadella, en concreto la que se abre a los llamados Porxos de Fontseré que hasta entonces se llamaba de la Indústria y antes de Martínez Anido. El homenaje al pintor no se limitó al cambio de nombre de la vía, el delegado de urbanismo, el arquitecto Oriol Bohigas encargó a Antoni Tàpies la realización de un monumento. En colaboración con los arquitectos Lluís Domènech y Roser Anadó concibió un enorme cubo acristalado con un mueble en su interior, un sofá, atravesado por una serie de hierros a manera de lanza. La idea que quería expresar con esta compleja obra es que el arte de Picasso no tiene una intención decorativa tal y como expresaba el pintor: “La pintura no está hecha para decorar pisos sino que e s un arma de guerra, ofensiva y defensiva, contra el enemigo”. El conjunto fue inaugurado el 18 de marzo de 1983.

 

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Categoría: Barcelona | 8 octubre, 2018
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